Blog de Consejos

Tener una tarjeta de crédito es cada vez algo más común, no solo entre adultos con familias, sino también entre jóvenes trabajadores. Otra cosa que ocurre cada vez más son las llamadas u ofrecimientos presenciales para adquirir una nueva tarjeta que, aparentemente, tiene todo lo que necesitas y siempre necesitaste.

En todos lados es posible encontrar un favorito. En la oficina, nunca falta el favorito del jefe; en el colegio, el estudiante predilecto de los profesores; incluso está el nieto favorito, aunque las abuelas se empeñen en negarlo. Y aunque no lo creas, los bancos también tienen “clientes favoritos”, y volverse uno de ellos no tiene por qué ser imposible.

Si tienes en la mente que las tarjetas de crédito son herramientas del diablo para hacer que gastes dinero, es importante que sepas que estás equivocado. Muchas personas han crecido con esa idea, porque vieron a sus familiares o amigos caer en deudas infinitas, pero en la mayoría de casos se trata de malos hábitos, información incorrecta e incluso, poca disciplina.