Blog de Consejos

¡Ay, el dinero! Definitivamente, un tema del que se habla mucho y que trae más de un dolor de cabeza durante el año. Al inicio de cada enero, una de las principales preguntas es cómo hacer para que este año nos vaya mejor en el uso de las finanzas. Y la respuesta es una sola: mejorando los hábitos financieros.

Comprar una casa o un piso es algo que no se hace en un par de meses; por el contrario, es una compra que en la mayoría de casos se hace a través de un crédito con un plazo bastante grande, que puede ir hasta tres décadas. Es normal que en ese tiempo muchas cosas cambien, por lo que, si un cliente ya no está conforme con las condiciones de su hipoteca, puede decidir mudarse de banco.

Necesitabas dinero y pediste un préstamo. Vaya que en ese momento todo parecía encajar a la perfección. Cumpliste con tu meta, utilizaste el dinero y todo parecía ir de maravilla… hasta que llegó el momento de pagar, y te diste cuenta de que estabas en aprietos. ¿Te suena familiar esta historia?

Se acerca la última semana de noviembre y eso, para muchos, solo significa una cosa: ¡Black Friday está casi aquí! Se trata de uno de los días icónicos para las compras alrededor del mundo, conocido porque las marcas deciden tirar todo por la ventana y rebajar sus precios con ofertas increíbles.

Las tarjetas de crédito tienen muchos usos: realizar compras, pagar servicios, y también disponer de efectivo. Sin embargo, a ojos de los expertos, esta última opción no es recomendable, por más atractiva que pueda resultar ante los ojos de los tarjetahabientes.

Uno de los mayores temores de las personas al momento de buscar financiamiento para sus viviendas es si serán aprobados para la hipoteca. Básicamente, las entidades financieras deben asegurarse de que no eres un cliente riesgoso, y para eso evalúan aspectos como tu nivel de ingresos, calificación crediticia, antigüedad laboral, capacidad de endeudamiento, entre otros.

Las tarjetas de crédito deben ser elegidas con cuidado. No se trata de aceptar por aceptar ni de irse con la primera opción que te ofrecieron. Estos instrumentos son buenos para nuestras finanzas y nos ayudan a desarrollar nuestro historial crediticio; actualmente, existen muchísimas tarjetas en el mercado, todas con diferentes condiciones, creadas para diferentes perfiles.

Si estás pensando pedir dinero prestado a alguna entidad financiera, debes estar consciente del proceso que se sigue. Antes de aprobarlo, la institución que has elegido deberá revisar tu solicitud y, por lo tanto, también tu perfil crediticio.

Solicitar un préstamo es fácil, pero no es 100% seguro que el banco o la entidad financiera a la que recurres te diga que sí. Una gran parte tendrá que ver con tu perfil: tus ingresos, tus deudas, tu comportamiento financiero, entre otros puntos, y también con el monto que estés solicitando así como los documentos que hayas presentado y cómo lo sustentaste.

Las tarjetas de crédito están presentes en la vida de muchos españoles desde que cumplen los dieciocho años. Muchos la han esperado con ansias y una vez que la obtienen, comienzan a utilizarla para todo, lo que termina en una experiencia negativa.