Si lo que quieres es saber cuánto te queda “limpio” cada mes, entender el camino de 1200 brutos a netos te ahorra sorpresas. Las calculadoras rápidas son útiles, pero casi nunca explican el porqué del resultado ni cómo cambian las cifras según tus pagas extra, tu IRPF o tu tipo de contrato. Aquí te guiamos paso a paso, con ejemplos reales, para que puedas calcular tu sueldo neto y tomar mejores decisiones con tus finanzas.
Salario bruto vs. salario neto: la base del cálculo
El salario bruto es lo que acuerdas con la empresa antes de restar impuestos y cotizaciones. Incluye tu sueldo base y, si aplica, complementos, pluses y pagas extra (prorrateadas o no). El salario neto es lo que recibes en tu cuenta tras aplicar las deducciones de Seguridad Social, la retención de IRPF y cualquier otro concepto (anticipos, embargos o retribuciones en especie).
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La forma más sencilla de verlo: del bruto salen, primero, tus aportaciones a la Seguridad Social; después, la empresa retiene IRPF según tu situación personal y familiar; el resto es tu neto. El resultado cambia si cobras 12 o 14 pagas, si tu contrato es temporal o indefinido y según la comunidad autónoma en la que tributas. Si quieres comenzar a ahorrar de forma sencilla, abrir una Cuenta Ahorro puede ser un buen primer paso para proteger y rentabilizar esos ingresos netos.
¿Qué retenciones afectan a tu sueldo neto?
La primera gran resta son las cotizaciones del trabajador a la Seguridad Social. Se aplican sobre tu base de cotización, que normalmente se parece bastante al bruto mensual (con topes mínimos y máximos). Como referencia, para un contrato indefinido la suma de aportaciones del trabajador suele rondar el 6–7%: contingencias comunes (~4,7%), desempleo (~1,55% en indefinidos, ~1,60% en temporales), formación profesional (0,10%) y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) en vigor. Puede haber ligeras variaciones cada año.
La segunda es el IRPF. No es un porcentaje fijo para todos: depende de tu salario anual, tu comunidad autónoma, tu situación personal (hijos, discapacidad, familia monoparental, pensiones compensatorias, movilidad geográfica) y si tienes 12 o 14 pagas. A sueldos bajos o medios-bajos, la retención puede ser muy baja o incluso 0% en algunos casos, pero la empresa la calcula siempre en función del total anual estimado.
Además, pueden existir otros ajustes en nómina: retribuciones en especie (tickets restaurante, seguro médico), anticipos, embargos o regularizaciones de IRPF si cambias de situación a mitad de año. Estos no cambian la mecánica del cálculo, pero sí el neto final.
El método claro para pasar de bruto a neto
Puedes usar una calculadora de sueldo neto, sí, pero entender el proceso te da control. En términos simples, el esquema es este:
- Parte de tu bruto mensual.
- Calcula tus cotizaciones a la Seguridad Social del mes (aprox. 6–7% del bruto, según contrato).
- Resta esas cotizaciones del bruto: esa es la base sobre la que, a efectos prácticos, se determina la retención de IRPF.
- Aplica el porcentaje de IRPF que te corresponde según tu situación anual estimada.
- Neto = Bruto – Seguridad Social – IRPF ± otros ajustes.
En la práctica, la empresa calcula tu IRPF mirando tu salario anual (incluyendo pagas extra prorrateadas o no) y reparte la retención mes a mes. Por eso, dos personas con el mismo bruto mensual pueden tener netos diferentes si una tiene 12 pagas y la otra 14, o si su situación familiar no es la misma. Para gestionar mejor tus ingresos netos y empezar a planificar tus ahorros, considera consultar opciones en Cuentas de ahorro adaptadas a tu perfil.
Ejemplo paso a paso: cómo pasar de 1200 brutos a netos en España
Aterrizamos las cifras con el caso más buscado: 1200 brutos a netos. Verás también cómo cambian los números con 12 y 14 pagas.
Imaginemos que tienes contrato indefinido, vives en una comunidad con tipos medios, eres soltero/a, sin hijos ni discapacidad y no percibes retribuciones en especie. Usaremos tipos orientativos para el trabajador que suman en torno al 6,45% de Seguridad Social y una retención de IRPF baja (la tuya puede variar). El objetivo es que entiendas el proceso y la lógica.
Escenario A: 1200 euros brutos al mes en 14 pagas
- Bruto mensual: 1.200 €
- Bruto anual: 1.200 € × 14 = 16.800 €
1) Seguridad Social del mes (aprox. 6,45%):
- 1.200 € × 6,45% ≈ 77,40 €
2) Base práctica para IRPF del mes:
- 1.200 € – 77,40 € = 1.122,60 €
3) Retención de IRPF (ejemplo orientativo: 2% mensual sobre el bruto):
- 1.200 € × 2% = 24,00 €
4) Neto mensual:
- 1.200 € – 77,40 € – 24,00 € ≈ 1.098,60 €
Resultado aproximado: en 14 pagas, podrías cobrar alrededor de 1.095–1.125 € netos al mes dependiendo de tu IRPF concreto. Además, recibirías dos pagas extra con su propia retención de IRPF. A efectos anuales, la suma neta de las 14 nóminas es lo que importa para comparar tu poder adquisitivo.
Escenario B: 1200 euros brutos al mes en 12 pagas (sin extras)
- Bruto mensual: 1.200 €
- Bruto anual: 1.200 € × 12 = 14.400 €
1) Seguridad Social del mes (aprox. 6,45%):
- 1.200 € × 6,45% ≈ 77,40 €
2) Base práctica para IRPF del mes:
- 1.200 € – 77,40 € = 1.122,60 €
3) Retención de IRPF (ejemplo orientativo: 0–1% por un anual más bajo):
- Si fuera 0%: 0 €
- Si fuera 1%: 12 €
4) Neto mensual:
- Con IRPF 0%: 1.200 € – 77,40 € = 1.122,60 €
- Con IRPF 1%: 1.200 € – 77,40 € – 12 € = 1.110,60 €
Resultado aproximado: en 12 pagas, tu neto puede rondar 1.110–1.123 € mensuales. No tendrás pagas extra, pero cada mes cobras un poco más que en el caso de 14 pagas a igualdad de bruto mensual.
¿Y si mi contrato es temporal?
La diferencia suele ser pequeña pero real: la aportación por desempleo del trabajador es algo mayor en temporales (por ejemplo, ~1,60% frente a ~1,55% en indefinidos). Sobre 1.200 € brutos, esa diferencia puede ser de unos céntimos al mes, bajando ligeramente el neto. El resto del proceso no cambia.
Claves del ejemplo
- La Seguridad Social del trabajador se mueve en torno al 6–7% del bruto, por lo que el primer “recorte” del neto es relativamente estable.
- El IRPF marca la diferencia: con 14 pagas tu anual es mayor y la retención suele subir algo; con 12 pagas, al ser menor el anual, la retención puede ser mínima.
- La cifra exacta de IRPF depende de ti: hijos, discapacidad, pensiones, cambio de residencia o subidas salariales a mitad de año ajustan la retención.
Estos cálculos son orientativos, pero te dan un marco claro para comprobar si tu nómina está en línea con lo esperado y para entender cualquier diferencia.
Pagas extra: prorrateadas o en 14, ¿qué conviene?
No hay una opción “mejor” universal. Con pagas prorrateadas tienes 12 ingresos iguales y previsibles, útil para presupuestar gastos fijos o cuotas. Con 14 pagas, cobras un poco menos cada mes pero recibes dos inyecciones de liquidez en verano y Navidad, que pueden ayudarte a afrontar gastos puntuales sin tirar de crédito.
A nivel de retenciones, la empresa calcula tu IRPF mirando el anual, así que el total retenido en el año tiende a ser parecido. En la Seguridad Social, tu base de cotización ya incorpora la parte proporcional de las pagas extra, se prorrateen o no; por eso, el coste anual no cambia, aunque la distribución mensual pueda variar.
Calculadora de sueldo neto: qué introducir para un resultado fiable
Las calculadoras son prácticas para acelerar el cálculo del salario bruto a neto. Asegúrate de introducir:
- Bruto anual o bruto mensual e indicar si son 12 o 14 pagas.
- Tipo de contrato (indefinido o temporal) y provincia/comunidad.
- Situación personal: hijos, discapacidad, estado civil, posibles pensiones o retribuciones en especie.
Comprueba que la herramienta actualiza los tipos de Seguridad Social y retenciones IRPF del año en curso. Y, si el resultado te sorprende, vuelve al paso a paso que acabas de ver: entender “de dónde sale cada euro” te permitirá detectar errores o ajustar tu situación en la empresa para que la retención sea coherente con tu realidad.
Cómo usar tu neto para decidir mejor en tus finanzas
Saber tu neto real te ayuda a definir un presupuesto sostenible: cuánto puedes destinar a vivienda, transporte o ahorro. También te permite comparar con criterio productos financieros como tarjetas de crédito, préstamos personales o seguros. Por ejemplo, si barajas un préstamo, tu cuota no debería superar un porcentaje cómodo de tu neto mensual; si ves que con 1.100 € netos la cuota aprieta, quizás te convenga ajustar el plazo o buscar una oferta con mejor TAE.
En Comparabien te damos datos comparables y objetivos de tarjetas, seguros de coche o préstamos para que no te quedes en el “me suena que es barato”, sino que encuentres la opción que encaja con tu sueldo neto, tus metas y tu margen real. También puedes informarte sobre ¿Cuánto interés te da un banco por 1 millón de euros en España? para conocer el rendimiento que podría ofrecerte una inversión importante de tus ahorros.
Errores comunes al calcular el neto (y cómo evitarlos)
- Olvidar las 14 pagas: calcular el IRPF como si fueran 12 puede inflar o desinflar el resultado.
- Usar el bruto mensual como si fuera la base de IRPF sin restar cotizaciones del trabajador.
- No actualizar tipos del año en curso o no indicar la comunidad autónoma.
- Ignorar cambios personales a mitad de año (hijos, discapacidad, cambio de residencia), que ajustan la retención.
- Confundir mejoras voluntarias o retribuciones en especie con rentas exentas: pueden alterar la base de retención.
Si evitas estos fallos y sigues el esquema anterior, tendrás un cálculo sólido y podrás anticipar tu liquidez con menos margen de error.
Cierra el círculo: de la cifra a la acción
Pasar de 1200 brutos a netos es más que un número; es una foto realista de tu capacidad de gasto y ahorro. Ahora que sabes leer el cálculo y cómo influyen tus circunstancias, estás en mejor posición para negociar, planificar tus gastos y escoger productos financieros con cabeza. Cuando compares tarjetas, préstamos o seguros en Comparabien, pon tu neto sobre la mesa: te servirá como brújula para elegir lo que suma y descartar lo que te lastra. Esa claridad, mes a mes, es la que te acerca a tus objetivos. Y recuerda que para proteger y maximizar tu capacidad de ahorro, una Cuenta Ahorro bien elegida es imprescindible.